Incluye
Medición con instrumentos propios, informe escrito con recomendaciones priorizadas, acompañamiento durante la implementación de cambios de bajo costo y una segunda medición de verificación a los noventa días.
Cada servicio se apoya en datos propios del negocio, recolectados en el lugar, y se entrega junto con una explicación clara de por qué se prioriza cada recomendación.
La primera etapa consiste en relevar el negocio de forma presencial e instalar instrumentos de medición en los circuitos y equipos que, según el rubro, suelen concentrar el mayor consumo: refrigeración, climatización, iluminación, motores o equipos de cocción.
La medición se mantiene durante un período representativo de la actividad para capturar variaciones entre horarios de mayor y menor uso, días de semana y fines de semana, y en el caso de alojamientos, entre temporada alta y baja. Esta base de datos propia es la que sostiene todo el análisis posterior, en lugar de partir de promedios genéricos del sector.
Con los datos de la medición armamos un informe escrito donde cada recomendación se presenta con una estimación del costo de implementarla y el beneficio potencial esperado, ordenado de mayor a menor relación entre ambos factores.
El informe distingue entre ajustes operativos sin costo, cambios de hábito con costo mínimo y mejoras que sí requieren una inversión, dejando en claro en qué categoría cae cada punto para que la decisión final sea de la pyme.
Ordenar las recomendaciones por costo-beneficio evita que la pyme invierta en lo llamativo antes de resolver lo que realmente pesa en la factura.
Equipo técnico de Magiwe Xecuxa
Una vez entregado el informe, acompañamos al equipo del negocio en la puesta en marcha de los cambios de menor costo: reprogramación de horarios de encendido y apagado, ajustes de temperatura de referencia, reorganización de rutinas de uso del personal y correcciones simples de configuración en los equipos existentes.
Este acompañamiento busca que los cambios se sostengan en el tiempo, más allá de la visita inicial, resolviendo dudas puntuales que surgen al aplicar cada recomendación en el día a día del negocio.
Pasados noventa días desde la implementación de los cambios, volvemos a medir el consumo con la misma metodología utilizada en la auditoría inicial. Esto permite comparar la línea de base con el período posterior y documentar de forma objetiva qué se modificó.
El resultado de esta segunda medición se entrega en un informe de seguimiento que también señala, si corresponde, qué puntos podrían revisarse en una eventual segunda etapa de trabajo.
Medición con instrumentos propios, informe escrito con recomendaciones priorizadas, acompañamiento durante la implementación de cambios de bajo costo y una segunda medición de verificación a los noventa días.
Venta, instalación o financiamiento de equipos, paneles solares, generadores u otro tipo de tecnología. Tampoco reemplaza certificaciones eléctricas de seguridad que requieran matrícula profesional específica.